lunes, 5 de julio de 2010

"Hopes"


En el mundo del Jazz conozco dos “Stan” famosos y dos “Hope” que no lo son para nada. Los últimos, Elmo, de quien hablaré otro día y Stan, de quien sólo se sabe que siendo un niño, en Atlantic City, ciudad de espectáculos, subió al techo del club donde tocaba Count Basie y orquesta (el famoso y entonces joven Lester Young, incluido), y qué, escuchándolos empezó a pensar en lo que quería hacer. Para acabar de definir su vocación, a los pocos días, su cumpleaños (quizás el décimo) fue celebrado oyendo grabaciones de Errol Garner tocando “Be Anything” y su original “Pastels”. Al finalizar la fiesta, recibió, asombrado su regalo: un piano, que al instante comenzó a tocar de oído y no paró los siguientes 10 años, hasta que se decidió a tomar lecciones para aprender a leer lo que tocaba. Desde entonces (allá por 1948) Mr. Hope compartió las tablas con muchos de los grandes habituales en los sitios de concierto del “ East Coast jazz “, entre muchos, Coleman Hawkins, Hank Mobley y Johnny Hartman. Y sigue tocando en los mejores lugares de Nueva York, incluyendo el Birdland, el Village Vanguard y el Blue Note. Los últimos 15 años ha ocupado la silla del piano para la vocalista Etta Jones y el tenor saxo Houston Person (buena gente, se sabe que ha apoyado bastante a Stan), grabando frecuentemente con ellos.

Bueno, también se sabe que ha entrado a su séptima década como pianista profesional, habiendo firmado sólo 2 álbumes, “Pastels” (1972), el primero y este “Put on a happy face” (2005). Qué otra cara se puede poner, me pregunto, escuchándolo con tan buena compañía en estas dos melodías, aunque sendos títulos no sugieran, por decir algo, un final feliz.


10 comentarios:

Dr.Krapp dijo...

¿Sabes que una célebre saga familiar en el Reino Unido fue la de los condes de Stanhope? James Stanhope llegó a primer ministro tras combatir en la Guerra de Sucesión española y su hija una beldad sin límites, fue una precursora del movimiento feminista entre los siglos XVIII/XIX.
Títulos tristes para una música feliz. Sutiles ironías para luminosas mañanas de verano.

Troglo Jones dijo...

Siempre agradable escuchar a Stan, aunque no se prodigue. Tengo ese "Pastels", disco con ese toque sentimental del amigo. La sombra de Erroll es alargada, pero tiene su sonido propio.

Abrazos.

Armando dijo...

Interesante relación, Doc. No conocía este detalle. Sí recuerdo haber visto un hotel con el nombre Stanhope, muy elegante, en Manhattan del lado este alto que le llaman Tudor city, lo que ahora con tu dato, me dice mucho. Voy a tratar de leer un poco sobre la guerra de sucesión española. Si me recomiendas algo en especial,te lo agradeceré. Ultimamente me ha dado por estos temas, y casualmente me encontré en el camino la "Pequeña Historia de Inglaterra" de G. K. Chesterton que estoy leyendo a sorbos muy espaciados, pero todavía voy por finales del siglo XVI con Guillermo de Orange desembarcando en Torbay y no hay mención de los ancestros de tus amigos los condes. Algo cansador, pero creándole atmósfera con este disco se hace más agradable.

Coincido contigo, Troglo, menos en lo de que no se prodigue. Acompañando mis lecturas creo que el bueno de Stanhope va a llegar al exceso y me apena porque ya es mayorcito. Je je.

Abrazos.

Dr.Krapp dijo...

Maravilloso Chasterton uno de los grandes de la Premier League literaria en el siglo pasado. Ya sabes que en el territorio de la historia uno debe enfrentarse por un lado a eruditos ladrillos de hondo calado y por otro están los que no pasan allá de las picardías de palacio y el asunto bélico. Para la la Guerra de Sucesión española lo mejor está en lo que escribieron los ingleses.

Hector Aguilera S. dijo...

Armando, no conocía este pianista hasta ahora en que visito tu blog. Interesante la historia que relatas, buscaré a ver si encuentro los álbumes que señalas.
Un cordial saludo,

Armando dijo...

Ya me extrañaba que tratándose de Errol no te dieras una vueltecita por aqui, Héctor. Stan es agradable de escuchar, pero creo que no en el sentido en que las geniales improvisaciones de Errol obligaban a sus acompañantes hacerlo para poderlo leer. Se puede decir que le tocó Mysty como debe ser, antes de que aquel partiera. No es tan elegante ni entra en escena con un libro voluminoso que luego coloca en la silla (recuerdo que tu me dijiste que era la guía telefónica de Nueva York y yo sigo creyendo que una historia del lado noreste en inglés antiguo).

Saludos

ESTHER dijo...

A Stan Hope no lo conocía sin embargo a sus acompañantes sí. Los tengo fotografiados. Así que el disco ya se me hace simpático. Hope tiene cara de muy buena persona, tranquilote y responsable. Faltaría fotografiarle, me temo que por aquí no vendrá. Oye, qué cantidad de músicos hay. Y además buenos.

Un fuerte abrazo, Armando.

Armando dijo...

Tu blog tiene un registro admirable de fotografías, Esther, Voy a él para revisar las de los acompañantes de Stan y con este universo del jazz en expansión, en que tiempo hace falta para seguirle el paso tan veloz, no se a quién me vas a presentar. Pero que bueno. Por aqui la mañana está nublada y me preparo un "screw driver" para los prolegómenos de la que promete ser una de las justas más hermosas del juego de la pelotota, que final y tristemente sólo dará un billete a Rio. El corazón está con España y la cabeza atolondrada me dice que me atenga a los que saben usarla en estos casos.

Un fuerte abrazo.

Armando dijo...

Hola de nuevo E. Pasé por tu blog para ver las fotografías de los acompañantes de Hope, pero estaba cerrado por el juego (supongo). Que rabia, me dan ganas de darle un sombrerazo al pajarito que está parado en la pared del frente ahora que salió el sol. Solo falta que quiten la señal del partido y termine viendo el tour de Francia.

Otro abrazo (excusas quiere la vida)

ESTHER dijo...

Armandoooooooooo Golllllllllllllllllllll!!!!! España ha ganado la finalllllllllll!!!!!!!