miércoles, 26 de agosto de 2009

Tributo a la "Voz"


Como miembro de la “Voice´s Band” en la última parte (6 años) de la carrera de Frank Sinatra, el poco conocido saxofonista Mike Smith (Kentucky, 1938), de confesada influencia “adderlyana”, quedó fascinado con su repertorio, estilo y fraseo.

Determinado a la aplicación extrema de los principios de “La Voz” a su saxofón (alto y barítono), se dice que, con ese propósito y conociendo el temperamento italiano del maestro, llegó incluso a ponerse en contacto con un afamado profesor de la “Accademia Internazionale di Canto” en Urbino, PU.

Al final de las cansadas, cuenta el mismo Mike que, absorto en el tema, sentado en la grada de la puerta de su casa, trató de figurarse que es lo que hace de una canción, una canción Sinatra; y que, recordando todas esas noches que acompañó a Frank, llegó a la conclusión que es magia, pura y simple la que subyace en el modo encantador de darle forma a una canción, a voluntad , rápida, lenta o elocuentemente, dependiendo de cómo se sentía en un momento dado.

Oyendo de nuevo este disco (Delmark, 1995), me pareció escuchar algo de esa magia. El “swing” en “I get a kick out of you” o la emoción cruda y bellamente expresada en la balada “Angel eyes.

3 comentarios:

Troglo Jones dijo...

Hermoso sonido clásico el de este Mike Smith, al que no había oído. Sí que hay algo de toque sinatriano. Me lo recuerda un poco en algo que a mí me asombra de Sinatra: la aparente facilidad, la autoridad al abordar cualquier tema. No se percibía esfuerzo, o dificultad. Hacía que pareciera sencillo.

Saludos.

Dr.Krapp dijo...

La magia de Sinatra es la pura emoción en la expresión aunque quizás haya más.
Este Mike Smith a fuerza de buscar un sonido Sinatra acabó encontrando su propia voz, la que le define.

solojazz dijo...

Tiene 2 o 3 discos anteriores a este, Troglo. No se que fue de este excelente saxo, de quien Sinatra dijo "Cada vez que tengo la fortuna de conocer y trabajar con un músico inusualmente dotado, me agarro a él. Mike es mi hombre" (en el buen sentido).

Frank dijo la fórmula, ya retirado en su ranchito de California Doc.: "Me siento entre la gente más afortunada del mundo al haber sido capaz de hacer carrera de lo que amo hacer: interpretar música maravillosa. Afortunadamente para mi, por ahí estaban ustedes escuchando. Juntos atravesamos los buenos y los malos tiempos. Brindo con todos: Vivan cien años y sea la última voz que escuchen la mía"

Saludos francos.