Diseño de Jim Henderson; Ilustración de cubierta de Lee Christiansen y Fotografía de Dave King.
Aun cuando el bajista Ray Drummond es el líder de este trío, comparte lucimiento por igual con el pianista Hank Jones y el baterista Billy Higgins en este fino álbum del “maistream” moderno y áun contemporáneo, producido por el mismo Ray con Tom Jung, un otoño de 1990 en Nueva York, 7 años después que este último fundara el sello musical DMP, pionero de la grabación digital (en una entrada del 23 de marzo pasado se habló de esto).
Dice Drummond antes de empezar las sesiones que durarían 7 días: “He estado tratando de juntar este trío durante 7 años. Cuando solo, no soy siempre facil de seguir pero cuando tocando con Jones y Higgins siento su poder en mi costado”.
Dice Jung el dia del lanzamiento del álbum: “Siete años podrían parecer mucho tiempo en estos días, para realizar una obra de arte. Haber contribuído en esta tarea es un gran honor".
Compartamos esta sensibilidad lírica y la invaluable brisa de frescura otoñal que imagino penetraba en la sala de sesiones.
DMP Recordings fue creada en 1987 por el pionero de la digitalización Tom Jung. Como presidente y como ingeniero a cargo ha construido su compañía siguiendo el creciente conocimiento de la tecnología digital, pero también con un profunda pasión a la música, de modo que la política de este sello es grabar músicos de jazz en un amplio espectro de estilos, cuyas composiciones y actuaciones puedan comunicarse mejor con la oscilación extendida y ondura del audio digital y así conseguir la linea más directa y el traslado perfecto desde el estudio al ambiente donde se vaya a escuchar el producto final. Siendo Jung un creyente en que la escencia y pureza del sonido digital es mejor servida retornando a las técnicas básicas del negocio, restringió en consecuencia, el número de elementos colocados en la cadena de grabación. Así, decidió en un primer ensayo grabar (entre cincuenta más) directo a digital de dos pistas el compacto “One to One”.
¿Cómo pasó esto? Pues, despierto y emprendedor como era el joven Jung, barajó todas las posibilidades del título que primero se le ocurrió, y sabedor (gracias a sus conocimientos informáticos) de que el fino pianista Bill Mays (Sacramento, 1944), gustaba a menudo dejar atrás el escenario y de que el sedoso (aunque no lo parezca) bajista Ray Drummond (Brook Line MA) prefería siempre mantenerse ocupado en tomar y retomar lo que fuera pertinente a la música, decidió contactarlos. Bill por eso días se presentaba con su grupo en audiciones televisadas por WVIA
Ray andaba en gira primaveral acompañando al grupo de Hendrick Murkens y decidió aplazar un compromiso con el cornetista Bobby Shew y otro con la orquesta de Mel Lewis.
Empezó el trabajo que no es poco. No se quienes participaron en la producción de la portada pero me gusta.
Finalmente llego el lanzamiento (1989) y los conocedores coincidieron en que el fantasma de Bill Evans habia estado presente durante la grabación y en que la conversación sostenida por el dúo era reminiscencia de las sostenidas por Evans y sus varios bajistas. Reconocieron, eso sí, que ambos operaron como iguales, ya que Drummonds parece controlar la música al menos tanto como Mays y que el espacio para solos fue igualmente compartido. Bill por su parte comentó que no estaba imitando a Bill sino que siguiendo esa tradición. Y Ray agradeció el reconocimiento a su versatilidad.
Jung no quedó conforme y prometió un “One to One 2” que lanzó 2 años después.