Brinquitos adelante se detuvo, un ritmo más tranquilo y un aire fresco lo envolvió.
¿Estoy soñando? se preguntaba el pajarito, viéndose de repente en un árbol trasplantado en otra tierra.
Todo es posible en el mundo del jazz.
El pianista Dave Brubeck (1,919) es un buen ejemplo en la música de Jazz, de esa encantadora costumbre en todos los campos creativos de la actividad humana, de legar a la descendencia los propios talentos. Desde la infancia fue educado -junto con su hermano Howard- por su madre en la música clásica. Juntos también, prosiguieron su educación musical en el “College of the Pacific” en California. La guerra los separó y Dave pasó a engrosar las filas del General Patton dirigiendo la banda marcial del regimiento durante la segunda gran conflagración. Al regresar reinició estudios en el “Mills Colege” con el compositor clásico Darius Milhaud (cuyo primer nombre sería el de su hijo menor), quien animaba a sus alumnos –Cal Tjader entre ellos- a tocar Jazz. Con Cal y el bajo Ron Crotty formaron el trío “Fantasy” vigente y popular en el área de la bahía de San Francisco durante 1949-1951, pero un serio accidente en una piscina lo sacó de acción por largo tiempo y el grupo se desbandó, dejando la costumbre de los conciertos en campos universitarios.
Al volver, Brubeck fue persuadido por el saxo alto Paul Desmond para hacer del grupo un cuarteto. En dos años la banda se había hecho sorprendentemente popular. Tanto que la popular revista “Time” le dedicó una portada. Luego, con su esposa la letrista Lola , montaron un show (“The real ambassador”)antirracismo presentando a Louis Armstrong como figura central. El cuarteto viajó por el mundo hasta su ruptura en 1967. Despues de un tiempo fuera del ambiente (de esa costumbre de entrar y salir se originan los títulos de sus álbumes “Time in” “Time out”) regresó los siguientes años con otro cuarteto en compañia de Gerry Mulligan sustituyendo a Desmond, ya muy enfermo.

Con cierta frecuencia escucho alguno de los 5 álbumes que poseo del pianista Dave Brubeck. Buscó un pretexto. Esta vez fue el excesivo calor húmedo que aquí acompaña los días previos a la estación lluviosa. Calor de verano, digamos,(algunos prefieren llamarlo falso invierno), que luego se alivia con la entrada plena de las copiosas lluvias. En este disco que hoy acompaña mis calores, grabado un verano de 1982 con ocasión del Festival Concord que patrocina la disquera del mismo nombre, el maestro da la bienvenida como miembro permanente de su "nuevo" cuarteto (junto con Criss Brubeck (bajo y trombón) y Randy Jones (batería) , al clarinetista Bill Smith, un antiguo miembro del octeto que lideró en los 1940's.