Tarde de sábado, vislumbre otoñal en estos trópicos, sin nubarrones, incipiente viento, lenta caida de sol, 17 grados C. decidí escuchar algo de música clásica acudiendo a mi, francamente pobre y abandonada (por el Jazz) discoteca. Aprovechando para limpiar los álbumes, en un rincón, empolvado apareció - como testigo del largo peregrinar de la guitarra clásica o española, por los senderos civilizacionales-, Carlos Barbosa-Lima, brillante ejecutor del venerable instrumento.Para terminar de definir esa tendencia al abandono, ya que el dicho álbum es un homenaje a diferentes tendencias musicales expresadas en la guitarra, decidí limpiarlo, pasarlo a la cada vez más rica sección de Jazz y escucharlo.
Pudo quedarse allí o pasar a la sección pop, pero no podía ser, siendo que Carlos -1944- incluye músicos de la talla del pianista, compositor, arreglista y cantante de Jazz Bobby Scott -1937-1990-, compañero de giras de músicos como Charlie Parker, Lester Young, Quicy Jones, Sara Vaughan y el mismo Barbosa; y de su, por largo tiempo, colaborador en el Jazz, profesor y compositor John Grigs -1930-?. Y por supuesto a su admirado George Gershwin, de quien sobra qué decir o lo que se diga sobra, a no ser qué, de las muchas versiones de "Rhapsody in blue", pocas como la suya:
Pero también importante, según comprobé, es que el maestro no olvida sus raíces.