
Nacido con los 50’s a veces me preocupa el paso de los años que noto en viejos conocidos nacidos en los 30’s. No sé si por eso o porque me gusta el swing o por ambas cosas, me sucedió lo contrario al descubrir y escuchar este álbum. Resulta que Keely Smith (1932), primorosa quinceañera, allá por 1947 fue de vacaciones a la ciudad de Nueva York y tuvo la oportunidad de escuchar a uno de los “showman” ítalo americanos que por esos años derretían corazones con sus mezclas de Jazz, Blues, pop italiano y muchas cosas más: Louis Prima, un hombrón muy machote él. Naturalmente, la chica quedo encandilada, y como también cantaba en el cole, sin alcanzar el nivel de las divas del Jazz de la época, pero respetable en las baladas pop, sobre todo, bien enterada que Louis buscaba una socia para dueto y que probablemente llegaría a Norfolk, Virginia, su pueblo, con ese propósito (esas cosas pasaban, aunque uno no lo crea), se preparó mucho Y así fue cómo, de socios pasaron al matrimonio, que duró hasta 1960 cuando pidió el divorcio por maltrato cruel.
Rondando los 70´s, después de 15 años fuera del escenario, en el 2000, Keely grabó para Concord “Swing, Swing , Swing”, con la orquesta de Frank Capp, volviendo rejuvenecida sobre la huella de sus mejores años con Louis. Un reavivamiento del swing, cantando en buena forma, creo que superando a muchas divas actuales. Sus hijos: Toni y Luanne Prima vocalizan en el fondo. Dan ganas de mover los pies.
