Sin menospreciar su enorme participación en el Jazz, dejo un poco agotado, al lado la guitarra y sus tañidos para dedicar un rato a la meditación necesaria para alcanzar un estado más saludable, acorde con estos tiempos de paz y templanza. Y para ello, aunque la oferta es variada y considerable, que mejor que escuchar, como dicen los maestros de la Sinfónica Nacional en su loable labor (extra) de educación escolar, a mi amigo el piano (Dave Brubeck); mi amiga la flauta (Herbie Mann); mi amigo el contrabajo doble (Chuck Israels) la siempre recargada batería (Paul Motian) y en memorable solo, también "over time", Joe Morello.No vaya uno a creer, pero estos angelitos, en su día, también echaron sus canitas al aire, (algunos quizás lo sigan haciendo) pero siempre llega ese momento.
Y aquí los dejo, porque quiero tomar unas fotografías del paso de los escolares que traen, fatigados, la antorcha de la libertad desde la frontera norte camino al sur.
