
La decisión está tomada, esos acetatos producto de un irreflexivo viaje a Nueva York en la juventud temprana, serán pasados por las armas de la tecnología y sus viejas portadas enmarcadas en pinabete barnizado le sentarán bien a esta pared.
¿Con cual iniciamos? ¡Vaya que no son muchos¡
Barney Kessel (“Feeling Free”). Todavía huele a día domingo, en mercado de pulgas sobre la calle Delancey al pié del puente Brooklyn. Me parece bien. Vamos a revisarlo, de repente tiene autógrafo y le aguarde mejor destino. Nada. Esperaba al menos el de Allen . Por cierto, que mal le viene Londres a Woody. Barcelona, no lo sé. Siempre es mejor que tocar de nuevo a Sam.
Mil novecientos sesenta y nueve, “Contemporary”. ¡Caramba¡ Que rápido se libraban de los discos entonces. Talvez no se consideró muy libre el esfuerzo de Barney y sus acompañantes (Bobby Hutcherson, el bajo Chuck Domanico, y Elvin Jones en la batería). Música fascinante, con scratch y todo. Bye Barney.